• Santa Fe

    11 de enero de 2019

    ATE llama a abrir la paritaria en Santa Fe

    El reclamo es por una recomposición salarial para recuperar lo perdido y un aumento que pueda hacer frente a las previsiones de 2019.

    Con una pérdida salarial de más del 13% en doce meses y de cara a un año que arranca con nuevos aumentos y tarifazos, los trabajadores y las trabajadoras del Estado santafesino no podemos esperar. Necesitamos una recomposición salarial para recuperar lo perdido y un aumento que le pueda hacer frente a las previsiones de 2019.

    Comienza el 2019 y abundan los datos de balance del año que pasó y de expectativas para el que recién se inicia. En ningún caso se trata de buenas noticias para los trabajadores y las trabajadoras en general y para quienes se desempeñan en el sector público en particular. Por eso desde ATE Rosario no podemos esperar y exigimos que el gobierno provincial, a cargo de Miguel Lifschitz, reabra la paritaria salarial de manera urgente.

    Repetimos una vez más que, en el contexto del proceso inflacionario que vivimos, debemos poner el énfasis en el salario, replanteando la paritaria con miras a una recomposición salarial. La negociación con el gobierno no puede seguir siendo por migajas que ni siquiera son planteadas por quienes deberían representarnos: ni bonos, ni adicionales, ni suplementos ni asignaciones familiares son suficientes. Exigimos que los trabajadores y las trabajadoras del Estado santafesino accedan a un salario mínimo, vital y móvil acorde a lo que indica la Constitución Nacional.

    Este es un reclamo histórico, que venimos elevando desde hace varios meses y que no ha tenido respuesta del ejecutivo ni tampoco de la Comisión Directiva Provincial (CDP) de ATE, que encabeza el paritario Jorge Hoffmann, quien no hizo un sólo pedido por aumento salarial luego de cerrar una paritaria a la baja y conformarse con la cláusula gatillo.

    Esa medida de reajuste, como ya hemos explicado, siempre llega tarde y mal, por lo que no resuelve los problemas de los y las estatales de la provincia, que ven como mes a mes se reducen sus ingresos frente a la inflación y los tarifazos. Además de ser un porcentaje ínfimo sobre salarios depreciados, es un cálculo sobre la inflación de tres meses antes de que se cobre, cuando ese dinero ya no puede comprar lo mismo que 90 días atrás.

    Pero además, el acuerdo paritario provincial fue de 18% (engañoso, como toda la negociación) y hoy estamos observando que la inflación total del 2018 alcanzará el 50%. Eso sin contar que algunos rubros absolutamente impostergables para quienes vivimos de nuestro trabajo han aumentado mucho más. Tal es el caso de los alimentos (64% de aumento); las tarifas de los servicios básicos como luz, agua y gas; y el transporte, que en el caso de Rosario superó el 100%.

    En cuanto a la proyección para la inflación 2019, el presupuesto nacional la estimó en 23%. Sin embargo, con apenas 4 días trasncurridos, las consultoras privadas ya hablan de que será del 28,7%. Los pronósticos son desoladores si recordamos que el presupuesto 2018 proyectaba una inflación del 10%.

    Pérdida salarial y trabajadores pobres

    En este marco, el Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma publicó un estudio en el que dan cuenta de que el salario ha sido la variable de ajuste implementada por este gobierno. Allí demuestran que los últimos datos oficiales disponibles dan cuenta de una caída interanual (a octubre de 2018) del 12,4% del salario en el sector privado y del 13,3% en el sector público.

    En paralelo, la Junta Interna de ATE INDEC realiza mes a mes un informe titulado “¿Cuánto debería ser nuestro salario mínimo?”, en el que establecen el monto que debería percibir un/a trabajador/a y su familia como mínimo para poder vivir. En la última actualización, al 31 de octubre de 2018, el mismo debía ser de $37.300,30.

    Esto significa que la mayoría de los trabajadores y las trabajadoras del Estado han tenido una importante pérdida salarial y, lo que es peor aún, perciben salarios que no le permiten acceder a un piso de dignidad para ellos/as y sus familias. En Santa Fe, el salario mínimo que percibe una importante porción de estatales apenas alcanza los $15.500, muy lejos del piso que establece el estudio de la Junta Interna de ATE INDEC.

    Pero además, ese mínimo también está lejos de la estimación de la línea de pobreza que mide el organismo oficial, establecida en $ 24.241,17 para octubre pasado. Esto significa que cada día que pasa hay más trabajadores y trabajadoras del Estado pobres en la provincia de Santa Fe, algo que debería encender la alarma del gobierno provincial, ya que somos nosotros/as quienes representamos el principal recurso para llevar adelante las políticas públicas.

    En este contexto, no puede haber más dilaciones. Hay que revalorizar el espacio de negociación colectiva que es la paritaria, democratizándola y haciendo que en ella se plasmen las voces de los trabajadores y las trabajadoras de la provincia. Es necesario y urgente que se reabra ya esa instancia para discutir la integralidad de nuestros salarios en base a nuestras necesidades, poniendo el eje en una recomposición de nuestros ingresos que nos permita salir de la pobreza y brindar dignidad a quienes garantizamos, con nuestro trabajo, los derechos de toda la población.

    Prensa ATE Rosario


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