• Pcia Buenos Aires

    14 de julio de 2017

    ATE denuncia el vaciamiento de un “call center” que funciona en la UNLaM

    Los trabajadores, en su mayoría estudiantes, se encuentran precarizados y ahora hay riesgo de despidos.

    La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) emitió un comunicado en el que denuncia la el desmantelamiento del “Call Center” que funciona en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), así como la precarización de sus trabajadores y trabajadoras. El vaciamiento, advierten, conlleva que dejen de funcionar servicios esenciales  para todo La Matanza y el  conurbano bonaerense, así como la posibilidad -“inminente”- de que se produzcan decenas de despidos.

    El Centro de Atención telefónica funciona desde 2014, en el ámbito de la Universidad Nacional de La Matanza. Primero, comenzó prestando servicios para el SEDRONAR, para información y asistencia a personas con consumo problemático de sustancias. Luego, con un convenio con el Ministerio de Justicia de la Nación, se orientó a la recepción de informes sobre las actividades del Centro Cultural Kirchner y, también, con encuestas a víctimas de delitos (cada encuesta requería unos 30 minutos de charla mínimo) para el Ministerio de Justicia de Nación. Otros servicios a los que se destinó fue: distribución de antenas para Televisión Digital Abierta (TDA) y atención de reclamos por cortes de electricidad de Edenor y Edesur, y al trámite a nivel nacional de los pedidos de tarifa social (en convenio con el Ministerio de Energía).

    Se trata de trabajadores y trabajadoras precarizadas, con régimen horario extenuante, en su mayoría estudiantes de la UNLaM, que para cobrar tienen que facturar en la Universidad como monotributistas. Se desempeñan en condiciones de trabajo insalubres y con una pobre remuneración.

     “La gestión Cambiemos decidió cortar con algunos servicios. Desmantelar TDA, con lo que favorece a las operadoras de cable. Dar de baja la ayuda a personas con problemas de adicciones y a víctimas de delitos. Dejar de informar sobre las actividades en el CCK y, finalmente, establecer una pauta de 30 minutos de espera antes de ser atendido por cuestiones de problemas con las empresas distribuidoras de energía o para la solicitud de la tarifa social”, informan desde ATE y señalan que esto tiene dos implicancias directas: primero, la eliminación de servicios del Estado que beneficiaban a sectores carenciados y de medianos y bajos recursos; y segundo, el desmantelamiento de las actividades del Centro de Atención Telefónica.

    “Estas medidas de vaciamiento justifican el achicamiento de la dotación de personal y su posterior cierre. Esto es: despidos”, denuncian.

     

    Prensa ATE


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